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Paradox Insights – Marzo 2022

¿Es peor perder o dejar de ganar? (3/3) 

En esta serie de 3 partes trataremos sobre los riesgos de invertir en bolsa, por qué hay que invertir a largo plazo y la importancia de maximizar la rentabilidad. 

  1. La esperanza del mercado: la bolsa no es aleatoria
  2. El interés compuesto: riesgo asimétrico, retorno asimétrico
  3. En la vida real: aplicación práctica
 

Parte 3. En la vida real: aplicación práctica

De la teoría a la práctica

Las entregas anteriores asumen que el inversor no necesita disponer del dinero a lo largo del horizonte de inversión.

Lógicamente, está suposición no aplica al total del patrimonio de un inversor, ya que es probable que necesite un colchón para los gastos que puedan surgir en el corto plazo.

Bajo esta premisa es razonable preguntarse si tendría sentido invertir en un fondo más conservador para limitar la pérdida en caso de tener que disponer del dinero en un momento de bajada.

Ganar más arriesgando menos

Mostramos a continuación el análisis comparativo de invertir el 100% del patrimonio en un fondo conservador (parte izquierda del gráfico) frente a invertir el 50% en un fondo más agresivo y dejar el otro 50% sin invertir (parte derecha del gráfico).

Asumimos una rentabilidad anual del 3% para el fondo conservador y del 6% para el fondo agresivo. Por lo tanto, la rentabilidad anual objetivo para el total del patrimonio en ambos casos es el mismo 3% (100%x3% en el conservador y 6%x50%+0%x50% en el agresivo). 

En el gráfico anterior vemos que a largo plazo el inversor “conservador” 100% invertido termina con menor patrimonio total.

El interés compuesto hace que a largo plazo el 50% del patrimonio invertido en el fondo agresivo crezca cada vez más rápido que el 100% del patrimonio invertido en el conservador. Sin olvidar además, que el inversor “agresivo” siempre tendría un colchón del 50% de su patrimonio original por el cual no estaría asumiendo ningún riesgo.

Sumando la pura matemática del interés compuesto a la tendencia de la bolsa a subir (con más certeza cuánto más a largo plazo se invierta), nuestra conclusión es que no tiene sentido sacrificar retorno a largo plazo a cambio de reducir volatilidad a corto plazo, incluso para un inversor conservador que quiera “arriesgar” únicamente una parte de su patrimonio.

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